Sueño de mar (Prosa poética)

Etiqueta: Bálsamo de servidumbres



¡Ah no digas que busco mantenerme en los recuerdos, pues sólo se albergan los que dieron felicidad; di que son los que mantienen lo que busco en lo que digo de ellos y precisamente como lo hago! 
Los recuerdos son lo que son, pero quién olvida pierde lo mejor de su memoria si no sabe, que de ellos dependen los cambios, dando lo que faltaba al pasado en justicia; por el futuro que se espera que renazca de esos momentos tan felices. Es una Ley divina para compensar a quienes creen en el Amor. *alv


Publicado: Mar Abr 06, 2010 2:40 am  
Título del mensaje: Sueño de mar

 Y no me acostumbro a este ruido de caracolas,  a este divagar de pensamientos insomnes
y de tristezas aturdidas en su despertar de vértigos.

No me acostumbro a este sueño de la vida porque aún estoy en ella y no sé si despertaré...
Sin saber si vivir es acostumbrase a respirar cuando no besan las olas con sus caricias de espumas.

Dame acá tu escalofrío de sueños rotos, ese pesar de caminos encerrados y de horizontes sin otoños,
de mares de palabras donde se rema sin fuerzas; dame acá tus manos en las mías y cuando no estén, en las tuyas, estarán enredadas por tus cabellos. ¡Déjame qué mis labios estén en los tuyos persignándote! Dame acá la visión de mi mirada dentro de tus ojos, el tacto de mis dedos en tu piel desnuda y el roce de mi lengua sobre ella...

 Dámelo todo, todo lo que aún tiembla en mis falanges junto a tus dedos y los míos,
arropada de silencios y sonrisas, otorgando un sueño de mar...
¡Es que no ves que se ha acostumbrado mi alma a tu presencia!

Y, como un gato blanco de sigiloso andar, me deslizo entre tus sueños y tú en los míos con las palabras dulces en todo esto que nos queda... Runrunean los versos y se eriza el lomo de sus verbos. La eternidad se estremece y, escapándose furtivo por los tejados el felino de las ideas que dormitaban en la noche, se despiertan los sueños para avisar a las aves que aún duermen, no sea que el minino de la ansiedad tenga hambre.

Hoy, tus duendes acallaran tus quejas para dedicarme un poema. Sabrás, entonces, que  has bebido este elixir de palabras de amor salobre que por la tanta sed nos pide uno para calmar la soledad de las almas.
...
Cada noche duermen mis sueños sobre el tejado de ilusión y ha vuelto el gato blanco con sus ojos azules llenos de luz. Vuelve a ronronear ante mí pidiéndome una caricia y salta a mi regazo. Viene olisqueando las noches de luna. Por entre las intenciones que la recuerdan lejana y llena de hondas penumbras, aruñan las sombras a los cielos para buscar la aurora; por los tejados corren los duendes del pensamiento y te veo pálida, sin sorprenderte de nada, impávida ante el aire que te besa esperando todos los momentos, porque sabes que de ellos se llenan con la vida y te los has negado.

¿Sabes? Ella sigue con sus penas y alegrías, colmada de tristezas o de euforia allí fuera de nuestras almas. ¡Ven!, la playa está vacía y se llena de las pisadas de nuestros sueños y su respiración que desea hacernos sobrevivir a la brisa de otro tiempo, porque, asomarme a las costas de la melancolía produce un maremoto, ella también sabe de qué forma se desnuda mi ser cuando te escribo.

...
Hay una pesadilla que avanza entre la majestad de la noche con el rumor de las olas que me llevan. ¡No sé por qué veo mi cuerpo tirado sobre la playa!
A veces estas visiones de la melancolía son sólo un puñado de sueños de agua y arena salada. Sueños de agua que van llenándose de arena por las grietas que dejan las palabras y,  permanecen mudos ante la realidad de un Dios que los pone como freno, luego se encargará de separar las aguas del mar cuando queramos sentir un poco de ternura. Entre quejas de madrugadas insomnes se evaporan
 las visiones. "¡Necesito correr por entre los muros de agua para alcanzar el horizontey percibirte!" -dice el cuerpo tirado en la playa al que nadie hace caso... "¡Está vacío, no tiene alma, el mar se la ha robado!", -grita la noche.

La sed sigue condenando nuestras ansias, entonces es cuando nuestras almas vuelve sin nada sumergiéndose en el mar, dejando allí tirado sobre la arena lo que las cubre, igual de desnudo como ellas sobre lo largo de su playa, caminan los sueños. ¡Pero se nos acaba el aire, el agua, el fuego interior que nos quema para convertirnos en sal, sintiendo como se aleja todo ellos, de nosotros, sin poder recogerlos, tirados como cualquier caracola fuera de nuestras manos, de nuestro ser hambriendo de momentos. ¡Dios, es poco lo que se pide de la vida!

Hoy necesito que me des un rayo de luna para sentirme viva. Ver que en las dos gotas salobres de mi rostro hay de nuevo una luz que ilumina de amor tus ojos y los míos. ¡Hoy necesito que el oleaje de mis párpados me ahogue!


Un abrazo, mar.

A. Elisa L. V

(Título: Sueño de mar-Mar Abr. 06, 2010)
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Las ranas saben, los hombres piensan, el aire lleva, los sueños quedan; mas un silencio todo lo encierra. (Elisa Lattke-09) 

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La mejor dádiva, es haber conseguido que nuestros semejantes se sientan felices, siempre que seamos sinceros con lo que opinamos.

A. Elisa. Lattke Valencia, sólo va pasando como un cometa cada cien años...